Antialgas para piscina: cual elegir y dosis
El antialgas previene el agua verde. Te contamos los tipos, cual elegir y la dosis correcta para mantener tu piscina libre de algas.
Respuesta rápida: el antialgas (alguicida) es un preventivo, no un milagro. Para una piscina familiar normal te vale un alguicida polimérico (sin espuma) a dosis de mantenimiento de unos 2-3 ml por m³ cada semana. Funciona bien siempre que el cloro esté en 1-3 ppm y el pH entre 7,2 y 7,6; si el agua ya está verde, el antialgas solo no la salva: primero hay que clorar fuerte.
Voy a ser claro desde el principio porque hay mucho humo con esto: el antialgas no sustituye al cloro. Es un refuerzo. Quien te venda un alguicida como “la solución al agua verde” te está colando una verdad a medias. Vamos a verlo bien.
Para qué sirve el antialgas (y para qué no)
El alguicida ataca las algas: las que ya hay y, sobre todo, las esporas que aún no han brotado. Su trabajo es prevenir, romper la membrana de las algas o frenar su reproducción para que el cloro pueda con ellas.
Lo que NO hace:
- No desinfecta el agua (eso es el cloro).
- No recupera por sí solo una piscina ya verde de pared a pared.
- No compensa un filtro que va mal ni una bomba que filtra pocas horas.
Si tu agua se pone verde una y otra vez, el problema casi nunca es “falta antialgas”. Suele ser cloro bajo, pH disparado, pocas horas de filtración o un filtro sucio. Antes de echar nada, repasa el tratamiento del agua y los parámetros básicos.
Tipos de antialgas: cuál elegir
No todos los alguicidas son iguales. Estos son los tres que vas a encontrar:
| Tipo | Cómo es | Para quién |
|---|---|---|
| Polimérico (Poliquat) | Sin espuma, no afecta al pH, suave con el agua | El más recomendable para uso doméstico y mantenimiento semanal |
| De amonio cuaternario (QAC) | Más barato, pero hace espuma si te pasas | Choque puntual, no para mantenimiento continuo |
| Con metales (cobre/plata) | Muy potente contra algas resistentes | Solo casos rebeldes; ojo, puede manchar el agua o el liner si el pH no está bien |
Mi recomendación práctica: para el 90% de las piscinas, un alguicida polimérico sin espuma. Es el que menos te complica la vida: no hace espuma, no te mueve el pH y lo puedes echar cada semana sin drama. Los de cobre déjalos para algas verdaderamente cabezotas y úsalos con cuidado.
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Dosis correcta de antialgas
Aquí está el quid. Mucha gente echa “a ojo” y luego se queja de espuma o de que no funciona. Lee siempre la etiqueta de tu producto, porque la concentración varía. Pero como referencia general:
| Situación | Dosis orientativa (alguicida polimérico) | Frecuencia |
|---|---|---|
| Mantenimiento normal | 2-3 ml por m³ | Cada semana |
| Tratamiento inicial / apertura | 5-8 ml por m³ | Una vez al abrir |
| Algas presentes (refuerzo) | 8-10 ml por m³ | Tras clorar de choque |
Para calcular los m³ de tu piscina: largo × ancho × profundidad media. Una piscina de 8×4 m con 1,4 m de media son unos 45 m³, así que en mantenimiento le tocarían entre 90 y 135 ml a la semana.
Cómo echarlo bien:
- Ajusta primero el pH a 7,2-7,6. Con el pH alto, ni el cloro ni el alguicida rinden.
- Echa el producto con la bomba en marcha, diluido en un cubo de agua y repartido por el borde.
- Mantén la filtración corriendo unas horas para que se distribuya.
- No mezcles el alguicida directamente con el cloro concentrado: échalos por separado, con un rato de diferencia.
Si el agua YA está verde
Aquí el orden importa, porque echar antialgas a una piscina verde es tirar el dinero. La secuencia que funciona:
- Cepilla paredes y fondo a conciencia. Las algas se agarran fuerte.
- Cloración de choque: sube el cloro muy por encima de lo normal (sigue las dosis del producto de choque). Esto mata el grueso de las algas.
- Cuando el cloro baje a niveles normales, echa el alguicida para rematar y prevenir rebrotes.
- Filtra muchas horas y limpia el filtro a menudo: el agua se vuelve turbia/blanca y hay que sacar todo eso.
- Pasa el limpiafondos para retirar las algas muertas del fondo.
Ese último paso es donde un buen robot limpiafondos te ahorra horas de manguera y espalda. Recoge las algas muertas que se depositan y deja el fondo limpio sin que tú estés ahí dándole.
Errores típicos que veo cada verano
- Echar más por si acaso. Pasarte de alguicida (sobre todo del de amonio) te llena la piscina de espuma. Más no es mejor.
- Confiar solo en el antialgas. Si bajas la guardia con el cloro, las algas vuelven sí o sí.
- Ignorar el pH. Con pH por encima de 7,8 todo el tratamiento pierde eficacia. Mídelo dos veces por semana en verano.
- Pocas horas de filtración. En pleno calor, filtra como mínimo 8-10 horas al día. El agua quieta es agua que se estropea.
- No cepillar. Las algas en pared no se van solas aunque eches litros de producto.
Cada cuánto echar antialgas
En temporada de calor, una dosis de mantenimiento semanal es lo razonable. Si tu zona es muy calurosa, tienes mucha materia orgánica (árboles, viento, mucho baño) o la piscina está a pleno sol, puedes ir a dos veces por semana en julio y agosto. En primavera y otoño, con menos temperatura, puedes espaciarlo. La regla de fondo no cambia: cloro y pH controlados primero, alguicida como apoyo.
En resumen
El antialgas es un buen seguro contra el agua verde, pero solo si el cloro (1-3 ppm) y el pH (7,2-7,6) están en su sitio. Elige un alguicida polimérico sin espuma, échalo cada semana a 2-3 ml/m³ con la bomba en marcha, y guarda los productos potentes y el choque para cuando el agua ya se haya puesto verde. Constancia y parámetros: ahí está el truco, no en el bote.
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